LOS CONSEJOS DE BRUNO SROKA, 3 VECES CAMPEÓN DEL MUNDO DE KITESURF
Para empezar con el foil, elige un lugar con el agua lo más plana posible, con un viento entre 10 y 15 nudos. Añade 5 metros de línea a tu longitud de línea estándar, ya que cuanto más largas sean tus líneas, más constante será la potencia en la vela, a diferencia de las líneas cortas que serán sinónimo de movimientos rápidos y bruscos.
Idealmente, usa una vela ligeramente más pequeña y úsala para subir a la tabla, luego mantén la tabla plana sobre el agua. El objetivo es generar velocidad haciendo serpentear tu vela. Mantén tu centro de gravedad sobre la tabla y el foil para evitar generar movimientos parásitos. No presiones la pierna trasera para intentar levantar el foil, sino carga más el peso en la pierna delantera para contrarrestarlo. Al acelerar y ganar más velocidad horizontal, el foil se levantará solo. Piensa siempre en volver a apoyar el peso en la pierna delantera. Al principio, es mejor que el foil toque el agua cada 15 metros, lo que te permitirá integrar esta dimensión vertical. Poco a poco, volarás más tiempo.
Por motivos de seguridad, evita empezar con viento de tierra y evita usar una vela demasiado grande. Empieza en un lugar poco concurrido, donde haya pocos kitesurfistas y lejos de los bañistas. El foil requiere vigilancia, nunca olvides que, a partir del momento en que sientas signos de fatiga, es mejor parar para no perder la precaución.
Si tienes más preguntas sobre este tema, o cualquier otra consulta, no dudes en contactarnos.

