Al preparar tu ala de Wing Foil para una sesión de navegación, es importante verificar su estado para garantizar un rendimiento óptimo y la máxima seguridad. Aquí tienes nuestros consejos paso a paso para una preparación exitosa.
Paso 1: Verificación del estado del ala
Preparar tu ala de Wing Foil no es complicado, solo tienes que prestar atención a algunos detalles. Primero, antes de salir al mar, es importante realizar una inspección visual de tu ala. El objetivo es asegurarse de que no haya defectos como cortes o desgarros en la tela. También puede haber rasguños en el borde de ataque o fugas. Si observas algún daño, se recomienda encarecidamente no usar el ala hasta que sea reparada.
A continuación, te aconsejamos comprobar la presión del aire en el ala. Para ello, utiliza el manómetro de tu bomba. Asegúrate de que la presión cumple con las especificaciones del fabricante. Para nuestra Wing V3, aconsejamos un inflado entre 6 y 8 PSI (no confundir con 6 y 8 bar... sí, ocurre). Si la presión es insuficiente, añade aire hasta que sea correcta. Si la presión es excesiva, no vayas al agua y libera un poco de aire para alcanzar la presión recomendada.
Paso 2: Limpieza del ala
Para una limpieza óptima de tu ala de wing foil, solo necesitarás agua dulce. Puede ser difícil de creer, pero la mejor manera de limpiar tu ala es enjuagarla bien con agua dulce y clara. Comienza por inflar tu ala (o no la desinfles después de la sesión) y deja correr el agua dulce sobre ella para eliminar la arena y el agua de mar.
Puedes enjuagar tu ala después de cada sesión para maximizar su vida útil. No es obligatorio, pero es muy recomendable si no planeas usarla durante mucho tiempo.
Paso 3: Almacenamiento del ala
Se recomienda encarecidamente guardar el ala de wing foil en un lugar fresco y seco. Para asegurar una vida útil óptima a tu ala, es absolutamente necesario evitar los lugares húmedos. La humedad puede provocar que la tela se enmohezca.
Si vas a guardar tu ala por mucho tiempo, te aconsejamos que te asegures de que esté bien seca y correctamente plegada. Para que el ala esté bien plegada, hay que asegurarse de que no haya puntos de presión que puedan debilitarla o dañarla. ¡Atención! Al igual que con las alas de kitesurf, no debes plegar tu ala siempre de la misma manera. De hecho, pliegues demasiado pronunciados podrían debilitar tu spi.
¿Un último consejo? Guarda tu ala en alto si no quieres que los roedores pasen por ahí.
Errores comunes a evitar:
- Dejar el ala al sol: el spi de un ala de wingfoil o kitesurf es sensible a los rayos UV. Por eso, no se recomienda dejarlo expuesto al sol cuando no se va a usar en el agua.
- Frotar el ala de wing foil para quitar la arena: al frotar el ala para quitar la arena, esta rozará el ala y deteriorará la capa protectora que cubre la tela.
- Exponer el ala al calor durante demasiado tiempo: el calor aumenta la presión en el borde de ataque de tu ala, si la dejas a pleno sol o en un lugar muy cálido, corres el riesgo de que tu ala explote.
Si todavía tienes preguntas al respecto, o para cualquier otra consulta, ¡no dudes en contactarnos!

