Una parawing es un ala de tracción flexible, sin ninguna estructura hinchable, que se maneja con una pequeña barra conectada a la vela mediante líneas de 1,3 a 1,8 metros. Solo el viento le da su forma. Sirve para remolcar a un rider sobre una tabla de foil, y se pliega en pocos segundos dentro de una mochila.
- Uso principal : downwind foil, freeride, ceñida seguida de surf en el mar de fondo
- Nivel : saber ya foilear, y luego dos o tres días de aprendizaje
- Peso y volumen : menos de un kilo, cabe en una mochila, sin inflado
- Diferencia clave con la wing : sin boudin hinchable, pilotaje por barra y líneas cortas
- Otros nombres : pocket wing, low kite
Parawing, pocket wing o low kite: bajo estos tres nombres, una misma ala está revolucionando el deslizamiento desde hace unos años. Compacta, ligera, desplegable a mano al extremo de una pequeña barra, cabe en una mochila y cambia radicalmente la relación con el material y con la sesión. ¿De dónde viene? ¿Cómo funciona? ¿Por qué explota ahora y no hace veinte años? ¿Y qué aporta realmente, en comparación con la wing, el kite o el parapente? Este artículo propone un recorrido completo por la disciplina: su origen, su mecánica, sus usos y el lugar que ocupa en la evolución a largo plazo de los deportes de deslizamiento.
La parawing: una vela flexible pilotada a mano
La parawing es un ala de tracción flexible, pilotada mediante una pequeña barra conectada a la vela por líneas cortas, y que sirve principalmente para propulsar a un rider sobre una tabla equipada con foil.
En concreto, la parawing tiene el aspecto de una pequeña vela plegable, comparable a un parapente en miniatura en cuanto a su arquitectura. No tiene mástil, ni boudin inflado a presión, ni armazón rígido: su forma se mantiene íntegramente por la presión del viento que entra en el ala (modelos monopiel) o en sus celdas (modelos doble piel). Plegada, cabe en una mochila pequeña. Desplegada, desarrolla varios metros cuadrados de superficie, normalmente de 3 a 5 m² para una práctica de parawing foil.

A diferencia de una wing clásica, la parawing no tiene borde de ataque hinchable ni strut central, y no se sujeta mediante asas fijadas a la vela: se pilota con una pequeña barra conectada al ala por líneas cortas, un dispositivo heredado del kite. A diferencia de un kite, estas líneas están radicalmente acortadas: del orden de 1,3 metros en una 3 m a 1,8 metros en una 5 m, frente a 20 a 25 metros en un kite clásico. Esta miniaturización acerca el pilotaje al rider, comprime radicalmente la ventana de vuelo y hace que el despliegue sea casi instantáneo. Por último, a diferencia de un parapente, no está diseñada para elevar al rider en altura: vuela bajo y sirve exclusivamente de propulsión.
En resumen: una pequeña vela inflada por el viento, que se pilota al extremo de una barra muy cercana a uno mismo, y que transmite su tracción al rider y a su tabla. Para un kitesurfista, es el equivalente a un foil kite al que se le hubieran quitado las líneas largas: la barra sigue ahí, pero acortada y acercada al cuerpo. Para un wingfoiler, es una vela a la que se le ha quitado la rigidez en favor de un ala ligera, pilotada a distancia, pero una distancia mínima.
Parawing, wing o kite: la tabla comparativa
| Criterio | Parawing | Wing | Kite |
|---|---|---|---|
| Estructura | Vela flexible, monopiel o celdas, inflada solo por el viento | Boudin y strut inflados con bomba | Boudin inflado o vela de celdas |
| Pilotaje | Pequeña barra conectada por líneas cortas | Asas o wishbone sujetos con las manos | Barra conectada por líneas largas |
| Longitud de las líneas | 1,3 a 1,8 m | Sin líneas | 20 a 25 m |
| Puesta en marcha | Unos segundos, sin bomba | Inflado con bomba | Inflado, luego desenredado de las líneas |
| Volumen plegado | Una mochila | Funda dedicada, más la bomba | Funda dedicada, barra y líneas |
| Uso principal | Downwind foil, freeride, regreso autónomo | Wingfoil polivalente, ola, freestyle | Kitesurf y kitefoil, mucha potencia |
| Guardado durante la navegación | Sí, en pocos segundos | No | No |
Tres objetos, tres lógicas de pilotaje. La parawing es la única de las tres que se puede recoger sobre el agua, en plena navegación, para surfear el mar de fondo con las manos libres.
Parawing, pocket wing, low kite: ¿por qué tres nombres?
En la comunidad circulan tres nombres para designar este mismo objeto: parawing, pocket wing, low kite. Lejos de contradecirse, estas tres denominaciones iluminan cada una una faceta distinta de la disciplina. Entenderlas también es entender cómo llegó esta palabra.
Parawing: la herencia
La palabra parawing, contracción de "parachute" y "wing", aparece en los años 1960. En la NASA, el ingeniero Francis Rogallo y el pionero Domina Jalbert trabajaban entonces en velas flexibles destinadas inicialmente a la reentrada atmosférica. Esta filiación explica la arquitectura: vela de celdas, inflado dinámico por el viento, ninguna estructura rígida. Elegir la palabra parawing es inscribir la disciplina en un linaje de inventores de la aerostación moderna, el que dio origen al parapente y a los kites de celdas.

Pocket wing: la ergonomía
Pocket wing es un nombre más reciente, surgido hacia 2020 en el ecosistema del wing-foil. Caracteriza el objeto por lo que cambia radicalmente la práctica: su compacidad. Donde una wing clásica exige una funda dedicada, una segunda para el foil y una tercera para la tabla, la parawing cabe plegada en una mochila. Se guarda bajo un banco de un barco, se transporta en bicicleta, se embarca para una excursión de foil. Elegir la palabra pocket wing es nombrar esta revolución silenciosa: el material deja de imponer sus limitaciones a la sesión.
Low kite: el comportamiento
Low kite lo usan sobre todo los practicantes que vienen del kitesurf, atentos a lo que distingue la parawing del kite tradicional. Mismos principios (vela flexible, pilotaje por barra y líneas), pero radicalmente miniaturizados: las líneas pasan de 20 a 25 metros a menos de 2 metros, la barra se reduce y la ventana de vuelo queda radicalmente compactada, reducida pero siempre presente. La parawing sigue siendo un objeto de pilotaje cercano, sin vuelo hacia gran altura: se está en una relación directa y compacta con el viento. Elegir la palabra low kite es nombrar este desplazamiento del paradigma: se abandona la gran altura y la tracción permanente por un vuelo cercano, modulable y autónomo.
Tres nombres, tres enfoques: la herencia, la ergonomía, el comportamiento. Ninguno agota el objeto, cada uno revela una verdad. En lo que sigue de este artículo, emplearemos el término parawing por uso común, pero el objeto descrito sigue siendo el mismo, sea cual sea el nombre que se le dé.
¿Por qué la parawing aparece ahora y no hace veinte años?
A primera vista, la parawing parece una idea evidente. Una pequeña vela flexible inspirada en el parapente, pilotada con una barra como un kite, lo bastante compacta para caber en una mochila. Sin embargo, aunque el concepto parezca simple hoy, probablemente no habría tenido el mismo éxito hace veinte años.
La primera razón es tecnológica. La parawing está íntimamente ligada al desarrollo del foil moderno. Sin foil, un ala tan compacta habría necesitado mucha más potencia para hacer avanzar una tabla por la superficie del agua. El foil cambia por completo la ecuación: una vez despegado, reduce drásticamente la resistencia y permite navegar con mucha menos tracción. Lo que habría sido insuficiente para una tabla clásica se vuelve de pronto eficaz.
La segunda razón está ligada a los materiales. Los tejidos modernos son más ligeros, más resistentes y más estables con el tiempo que a principios de los años 2000. Esta evolución permite hoy fabricar velas compactas, eficaces y lo bastante robustas como para plegarse, desplegarse y transportarse a diario.
La tercera razón es cultural. Los practicantes buscan cada vez más sencillez. El éxito del wingfoil, del SUP foil y del downwind demuestra esta evolución. Los riders quieren menos material, menos logística, menos limitaciones. La parawing responde justamente a esta expectativa: un ala ligera, de despliegue rápido, que cabe en una simple mochila.
Por último, la disciplina llega en un momento en que las comunidades del kite, el parapente, el foil y el wingfoil se cruzan más que antes. Las ideas circulan más rápido, las innovaciones se difunden con rapidez y los practicantes están dispuestos a experimentar con nuevos enfoques. La parawing no es, pues, una invención surgida de la nada: es el resultado lógico de varias evoluciones técnicas, culturales y deportivas que convergen hoy.
¿Cómo funciona una parawing?
Entender el funcionamiento de una parawing supone captar tres mecanismos complementarios: cómo toma forma el ala, cómo se pilota y cómo transmite su tracción al rider y a su tabla.
Un ala que se infla con el viento
Al salir de su funda, la parawing es una vela flexible, plegada, sin forma propia. Es el viento el que le da su estructura: presentada frente al viento, el aire llena la vela y la pone bajo presión. En pocos segundos, el ala adopta su forma aerodinámica y queda lista para volar. Coexisten tres arquitecturas en el mercado: monopiel (piel simple, el aire moldea directamente la vela), híbrida (borde de ataque en doble piel y caída en piel simple) y doble piel (celdas completas, al estilo de un parapente). Sea cual sea la arquitectura, el principio es el mismo: ningún inflado manual, ninguna bomba, el viento lo hace todo. Es una herencia directa del parapente y de los kites de celdas.

Un pilotaje con barra corta
La parawing se sujeta mediante una pequeña barra, idéntica en principio a la de un kite, pero radicalmente acortada. La longitud de las líneas varía según el tamaño del ala: unos 1,3 metros en una 3 m, unos 1,8 metros en una 5 m. Descubra nuestro artículo "Cómo evitar los enredos de líneas en Parawing".
Esta proximidad lo cambia todo. La barra se sujeta con ambas manos, cerca del cuerpo, y permite dos tipos de acciones. Por un lado, hacer girar el ala dentro de la ventana de vuelo, inclinando la barra hacia arriba o hacia abajo. Este gesto, propio de la parawing, difiere del pilotaje de un kite tradicional, donde el rider tira de un lado de la barra. Por otro lado, regular la potencia, jugando con la posición de la barra hacia delante y hacia atrás, lo que permite destrincar o cazar la vela.
En las parawings equipadas con PushBar System®, este destrincado y cazado se vuelve activo, dinámico y progresivo: el rider puede reducir la potencia de su ala a voluntad, mientras que las primeras parawings solo permitían una regulación muy limitada.
La tracción sobre la tabla
La parawing no eleva al rider: lo remolca. Sobre su tabla (lo más habitual, equipada con un foil de parawing), el practicante utiliza la tracción del ala para avanzar, ganar velocidad y hacer despegar el foil. La ventana de vuelo, comprimida por las líneas cortas, sigue siendo suficiente para que el ala trabaje desde el través hasta la ceñida, e incluso en algunas posiciones de viento de popa. Como con una wing o un kite, se puede ceñir, bajar al viento y navegar en todas las allures. Para profundizar en la optimización de su ceñida, lea nuestro artículo dedicado: ceñirse al viento en parawing.

Al terminar la sesión, el rider recupera las líneas delanteras subiendo hasta la vela: esta maniobra corta la potencia del ala, que cae. El conjunto se pliega entonces en pocos segundos dentro de su mochila. Ningún lavado de mástil, ningún guardado de líneas largas: la parawing sigue siendo compatible con una práctica nómada.
¿Por qué llega la parawing ahora: hibridación y simplificación
El sociólogo Christian Pociello, que teorizó la cultura del deslizamiento en los años 90, observaba dos regularidades en la evolución de estas disciplinas: nacen siempre por hibridación de prácticas anteriores, y evolucionan siempre hacia más sencillez, ya sea material, técnica o de aprendizaje.
Cada deporte es la suma de dos o tres prácticas que antes no se hablaban. La parawing no es una excepción. Hereda de dos linajes distintos que se encuentran por primera vez en este modo de uso. El primer linaje es la vela flexible, herencia del parapente y del foil kite: monopiel, híbrida o de celdas, inflado dinámico, sin estructura rígida. El segundo linaje es el pilotaje por barra y líneas cortas, herencia del kite pero radicalmente miniaturizada: líneas de menos de 2 metros frente a 20 a 25 metros, una ventana de vuelo radicalmente compactada, una cercanía total con el rider.
Esta lógica de hibridación va acompañada de una trayectoria de simplificación no menos constante.
El material se reduce. La tabla a vela exigía un aparejo completo, un mástil, una vela y una tabla voluminosa. El kitesurf redujo el volumen, pero añadió líneas, barra y una bolsa grande. El wingfoil cabe en un ala, una tabla y un foil. La parawing cabe en una mochila. En sesenta años, hemos pasado del remolque a la mochila.
El aprendizaje también se acorta. Antes se aprendía la tabla a vela durante varias semanas. Hoy se aprende el wingfoil en tres a cinco días, y la parawing en dos a tres días. La barrera de entrada se derrumba.
Esta doble simplificación no es un accidente comercial: es la trayectoria de fondo del deslizamiento desde hace sesenta años. Para saber si esta disciplina se ajusta a sus expectativas, consulte nuestra guía: parawing o wingfoil: ¿qué deporte para qué perfil?
Una vela, varios terrenos
Una de las particularidades más llamativas de la parawing es su polivalencia de uso. Mientras que la mayoría de los artefactos de deslizamiento están pensados para un solo medio (el agua para el wingfoil, la nieve para el snowboard, el asfalto para el skate), la parawing traspasa esas fronteras. Una sola vela, varios terrenos.
En el agua, la parawing encuentra de forma natural su lugar con el foil: asociada a una tabla de foil, permite el wingfoil en versión ultraportátil, pero también el downwind en SUP foil con una opción de regreso autónomo. También se integra en los artefactos tradicionales de deslizamiento de altura: SUP de downwind, kayak de mar, piragua, va'a polinesio, surfski. En todas estas prácticas, la parawing aporta un complemento de propulsión que cambia el alcance de la sesión y la autonomía del practicante. No sustituye a la pala ni a la vela, se suma a ellas cuando el viento lo permite.
En tierra, la parawing se adapta a todos los soportes rodantes: mountainboard sobre la playa de arena compacta, longboard en los aparcamientos desiertos, skate en zonas llanas, incluso patinete adaptado. Abre la práctica de los deportes de tracción terrestre a un público que no tiene ni espacio ni material para un kite clásico, ni terreno para un carro a vela. La mochila sustituye al remolque, y cada sesión es una nueva sorpresa.

En la nieve, por último, la parawing se une a la familia de los deportes de deslizamiento invernales: snowkite, parawing-ski, parawing-snowboard. En las mesetas nevadas, en los lagos helados o en las zonas fuera de pista adaptadas, la parawing ofrece la misma ligereza y la misma rapidez de despliegue que en el agua. Una sola vela atraviesa las estaciones.

Esta polivalencia no se limita a las prácticas deportivas. La misma cualidad de ligereza, compacidad y despliegue rápido abre a la parawing un campo de uso aún más amplio e inesperado: el de la seguridad marítima.
¿Hacia un estándar de seguridad marítima?
Ningún artefacto de tracción náutica ha combinado nunca ligereza, volumen mínimo y despliegue rápido como la parawing. Esta particularidad abre un terreno de uso inédito, situado fuera del ámbito del deslizamiento puro: el de la seguridad marítima.
Una parawing hereda la arquitectura del parapente: vela de celdas (o monopiel, o híbrida), inflada por el propio viento. Donde una wing o un kite depende de boudins inflados a presión, y por tanto pinchables, la parawing no tiene ninguna estructura presurizada. Ni boudin, ni borde de ataque bajo tensión, ni pinchazo posible en el sentido clásico del término.
A esto se suma una diferencia de naturaleza con el equipo de seguridad náutica existente. Todos los dispositivos actuales (VHF, EPIRB, PLB, bengalas, AIS personal) sirven para señalar una emergencia y pedir auxilio. La parawing es el primer equipo ligero que devuelve al rider su autonomía de regreso. Es una diferencia de naturaleza, no de grado: no se señala, se vuelve.
El primer escenario es el del wingfoil en crucero. Cuando se fondea a vela bajo sotavento de una isla, como exige la práctica, se navega mecánicamente a sotavento del fondeadero. En caso de incidente (pinchazo de la wing, pérdida de material), la deriva aleja del barco y de la costa. Una parawing en la mochila transforma la situación: regreso autónomo, mayor visibilidad, rumbo mantenido.
El segundo escenario es el del downwind a remo. SUP, kayak, piragua, va'a, surfski: todos estos artefactos de deslizamiento de altura alejan rápidamente a su practicante de la costa. En caso de fatiga, cambio de condiciones o material defectuoso, la parawing ofrece un medio de regreso sin llamar a los servicios de socorro.

Más allá del deslizamiento, el uso puede extenderse a la náutica de recreo tradicional. Bote auxiliar averiado con el fueraborda parado, pequeño velero con una avería, navegación costera por zonas remotas: la parawing vuelve a ser lo que es fundamentalmente, un artefacto de tracción ligero y de despliegue rápido. A medida que se democratiza (peso, precio, sencillez de despliegue, PushBar System®), su integración en las prácticas náuticas más allá del deslizamiento es cuestión de tiempo.
Las generaciones tecnológicas de la parawing: hacia una nueva etapa
La historia de los deportes de deslizamiento demuestra que las grandes innovaciones rara vez aparecen de golpe. Se construyen por generaciones sucesivas, cada etapa tratando de resolver los límites de la anterior.
La primera generación de parawings demostró la viabilidad del concepto. El objetivo principal era ofrecer un ala extremadamente ligera, compacta y sencilla de transportar. Estas primeras velas abrieron el camino a una nueva práctica del foil y del downwind, pero su rango de viento seguía siendo limitado por la ausencia de un verdadero control dinámico de la potencia.
La segunda generación centró sus esfuerzos en la optimización aerodinámica. Los perfiles se afinaron, el comportamiento en vuelo mejoró y los fabricantes buscaron aumentar la estabilidad, así como las prestaciones en ceñida y en popa.
Hoy parece emerger una tercera generación. Su objetivo ya no es solo mejorar el perfil del ala, sino actuar directamente sobre el control de la potencia disponible durante la navegación. El reto consiste entonces en ampliar el rango de viento utilizable, reducir el número de alas necesarias y aumentar el nivel de control del rider.
Esta evolución se inscribe en una lógica ya observada en otras disciplinas del deslizamiento: tras la fase de descubrimiento y la fase de optimización, llega la fase del control activo. En esta perspectiva, los sistemas que permiten modular con más eficacia la potencia del ala podrían constituir una de las próximas etapas importantes en el desarrollo de la parawing.
La historia dirá qué tecnologías se impondrán duraderamente. Pero una cosa parece segura: la disciplina probablemente solo está al comienzo de su evolución.
Del prototipo al destrincado y cazado activo: la próxima etapa estructural
La evolución del deslizamiento hacia la sencillez no se detiene en la aparición de un nuevo deporte. Se prolonga dentro de cada disciplina, generación tras generación de material.
Las primeras parawings presentaban una limitación estructural clara: imposible destrincar la vela. El ala desarrollaba una potencia dada por el viento, y el rider la soportaba. Cambiar de condiciones suponía a menudo cambiar de tamaño de ala.
La segunda generación respondió en parte optimizando los perfiles aerodinámicos. Pero la optimización del perfil tiene sus límites: mejora el comportamiento dentro de un rango dado, pero no lo amplía estructuralmente.
El tercer paso lógico es el destrincado y cazado activo: la capacidad del rider de modular la potencia de su ala a voluntad, en tiempo real, sin cambiar de tamaño. Es exactamente la lógica de simplificación descrita por Pociello: menos material, más condiciones cubiertas. Varios fabricantes exploran hoy esta vía. Es en particular el enfoque del PushBar System® desarrollado por SROKA, integrado de serie en la FYNIX.
La historia dirá qué tecnologías se impondrán duraderamente. Pero la dirección está clara: tras la compacidad y tras la optimización aerodinámica, el control activo de la potencia es probablemente la próxima frontera de la parawing.
¿Listo para dar el paso? Descubra nuestra guía completa para elegir el tamaño de su parawing.
Preguntas frecuentes sobre la parawing
¿Qué es exactamente una parawing?
La parawing es un ala de tracción flexible, pilotada mediante una pequeña barra conectada a la vela por líneas cortas, de unos 1,3 a 1,8 metros según el tamaño del ala. Hereda la arquitectura del parapente (vela flexible sin estructura rígida) y el pilotaje del kite (barra y líneas), pero radicalmente miniaturizado. Plegada, cabe en una mochila. Sirve principalmente para propulsar a un rider sobre una tabla con foil.
¿Cuál es la diferencia entre parawing, pocket wing y low kite?
Parawing, pocket wing y low kite designan el mismo objeto, visto desde tres ángulos distintos. Parawing remite a la herencia histórica del ala (la NASA, el parapente, la vela de celdas). Pocket wing destaca su ergonomía radical (cabe en una mochila). Low kite describe su comportamiento de vuelo (barra corta, líneas cortas, ventana de vuelo compactada). Tres nombres, una misma disciplina.
¿Cómo funciona una parawing?
Una parawing funciona en tres tiempos. Primero, colocada de cara al viento, la vela se hincha dinámicamente (sin bomba) por la presión del aire en sus celdas o en su volumen interno. Después, el rider pilota el ala con una pequeña barra conectada a la vela mediante líneas cortas, inclinando la barra para hacerla pivotar y jugando con su posición para regular la potencia. Por último, la tracción obtenida impulsa al rider sobre su tabla.
¿Cuál es la diferencia entre una parawing y una wing clásica?
Una wing clásica tiene una estructura hinchada a presión (borde de ataque en boudin y strut central) y se sujeta directamente por asas fijadas en la vela. Una parawing no tiene ninguna estructura rígida ni boudin: utiliza una vela flexible al estilo de un parapente y se pilota mediante una pequeña barra conectada al ala por líneas cortas. Resultado: más ligera, más compacta y estructuralmente más sencilla. Para una comparación detallada, lea nuestro comparativo: parawing vs wingfoil.
¿Cuál es la diferencia entre una parawing y un kite?
Una parawing utiliza el mismo principio que un kite (vela flexible, pilotaje mediante barra y líneas), pero radicalmente miniaturizado. Las líneas miden menos de 2 metros, frente a 20 a 25 metros para un kite clásico. La barra se reduce. La ventana de vuelo se compacta radicalmente. El pilotaje se vuelve cercano, sin elevarse a gran altura. La parawing es, en esencia, un kite de líneas cortas.
¿De dónde viene la parawing? ¿Cuál es su origen histórico?
La palabra parawing es una contracción de "parachute" (paracaídas) y "wing". Aparece en los años 1960 en la NASA, donde el ingeniero Francis Rogallo y el pionero Domina Jalbert trabajaban en velas flexibles destinadas a la reentrada atmosférica. La disciplina contemporánea, aplicada al foil y adoptada a gran escala, surge a comienzos de los años 2020, fruto de la hibridación entre la cultura del parapente y la del wingfoil/kitesurf.
¿Qué rango de viento para una parawing?
El rango de viento no es una propiedad de la sola vela: está determinado por la sustentación del conjunto, es decir, el tamaño de la vela, pero también el foil y la tabla. Una de 5 m equipada con el PushBar System® cubre entre 10 y 20 nudos establecidos, con rachas de hasta 25 nudos, ajustando el tamaño del foil y de la tabla, lo que supone 15 nudos de amplitud en una sola vela, mientras que una parawing estándar se mantiene en un rango útil mucho más estrecho. Recuerde el principio: para ampliar su rango de viento, hay que ajustar el conjunto foil-tabla. Artículo completo: rango de viento en parawing.
¿Cuánto tiempo se tarda en aprender parawing?
El aprendizaje de una parawing suele llevar de dos a tres días, siempre que ya se tenga práctica en deportes de deslizamiento (wingfoil, kitesurf, paddle). Comparado con otros deportes de deslizamiento híbridos, es una de las disciplinas más rápidas de adquirir: el windsurf requería varias semanas, el wingfoil de tres a cinco días. Esta curva de aprendizaje corta es una de las razones de la rápida adopción de la parawing desde 2020. Para saber cuál es el mejor perfil para empezar, consulte nuestra guía: parawing o wingfoil: ¿qué deporte para qué perfil?
¿Qué es el PushBar System®?
El PushBar System® (PBS) es una tecnología desarrollada por SROKA. « PushBar System® » es una marca registrada de SROKA, y la innovación asociada es objeto de una solicitud de patente presentada ante la INPI (patente en trámite). Introduce por primera vez en una parawing un mecanismo de destrincar/lascar activo, dinámico y progresivo: las líneas se deslizan dentro de la barra de carbono y el rider puede reducir la potencia de su ala según necesite, manteniendo el control de su propulsión en todo momento. Efecto concreto: el rango de viento utilizable por tamaño se amplía hasta 5 nudos de rachas encajadas en la parte alta del rango, siempre que se ajuste el tamaño del foil y de la tabla. El PBS equipa la parawing FYNIX SROKA.
¿Se puede usar una parawing para algo distinto del foil?
Sí. La parawing se utiliza sobre numerosos soportes: SUP, kayak, piragua, va'a, surfski sobre el agua, mountainboard, longboard, skate en tierra, y snowkite o parawing-ski en nieve. Su compacidad (una mochila) y su despliegue rápido abren incluso un uso de seguridad marítima: crucero, navegación de recreo y costera, donde puede servir como medio de tracción de apoyo en caso de incidente. Una sola ala, varios terrenos y varios usos. Descubra todos nuestros modelos disponibles en nuestra página Alas de Parawing.
Sobre el autor
Bruno Sroka, triple campeón del mundo, cuádruple campeón de Europa y triple campeón de Francia de kitesurf. Travesía del Cabo de Hornos en kitesurf (2008), récord del Canal de la Mancha (2012), enlace Francia-Irlanda de 444 km (240 millas náuticas) en 16 h 40 (2013). Antiguo profesor de EPS (educación física), fundador de SROKA Company, marca bretona de foil, wing foil, SUP y parawing. Diseñador del PushBar System® junto con Gaël Contal, embajador de SROKA y origen de la idea del destrincar/lascar.


Esta genealogía se comprueba fácilmente. Años 60: el surf y el velero dan origen a la tabla a vela. Años 70 y 80: el surf y el esquí engendran el snowboard. Años 90 y 2000: el cometa y el surf producen el kitesurf. Años 2010 y 2020: el windsurf, el foil y el ala de mano dan lugar al wingfoil. Y hoy: parapente, foil kite y wingfoil convergen en la parawing.